Kiosco Toti: 28 años de historia y trabajo familiar
Sobre calle Ayacucho 1151, entre Chacabuco y Mitre, en la ciudad de San Luis, se encuentra un clásico del barrio, el Kiosco Toti, que lleva nada menos que 28 años de trayectoria ininterrumpida. Detrás del mostrador y del nombre, está una linda historia familiar.

“Esto empezó cuando mi hermano quedó libre en cuarto año del colegio. Mi mamá no quería que se quedara sin hacer nada, así que con 200 pesos en esa época compro golosinas y así arrancamos”, cuenta Toti. Él mismo se sumó poco después, siendo muy joven. Lo que comenzó como una salida momentánea, se convirtió en un proyecto de vida.
Desde sus inicios, el kiosco funcionó en la misma zona. Si bien con el tiempo fue totalmente remodelado, conserva el espíritu de cercanía y atención personalizada que lo hizo crecer. “Siempre estuvimos en la misma cuadra. A veces pensamos en tirar la toalla, pero siempre volvemos a proyectar. Nos gusta lo que hacemos”, dijo “Toti”.

Con el tiempo, también se sumaron al trabajo su hermana Laura, quien hoy lleva adelante la parte administrativa, y otros miembros de la familia, como su esposa e hija Charo, quienes lo acompañan día a día.
Kiosco Toti se destaca por tener de todo, por su amplitud horaria —de lunes a lunes hasta las 3 de la mañana— y por brindar servicio de delivery propio a partir de las 19:00. “Si hay un asado y falta algo, el Toti lo lleva. Lo que necesiten: una bebida, un atado de cigarrillos, lo que sea”, resumió José Luis.

Luego de casi tres décadas de esfuerzo, el kiosco no solo sigue vigente, sino que se ha ganado el cariño del barrio. “Los que están hoy acá son amigos, pero también clientes. Nos vienen acompañando desde siempre”, concluye.
Fotos: Gentileza Luis Pollio